8. Intimidad

El mejor de los hombres es semejante al agua,
La cual beneficia a todas las cosas, sin ser contenida por ninguna,
Fluye por lugares que otros desdeñan,
Donde se acerca más deprisa al Tao.

Así, el sabio:
Donde mora, se acerca más deprisa a la tierra,
En el gobierno, se acerca más deprisa al orden,
Hablando, se acerca más deprisa a la verdad,
Haciendo tratos, se acerca más deprisa a los hombres,
Actuando, se acerca más deprisa a la oportunidad,
En el trabajo, se acerca más deprisa a lo competente,
En sentimientos, se acerca más deprisa al corazón;
No lucha, y así permanece libre de culpa.

Lao Tse

Tao Te Ching

.


jueves, 29 de agosto de 2013

EGUISMO



El ombligo, siempre tan recatado le devolvió miradas displicentes, parpadeó con sorna ante el engreído que de tanto agacharse para verlo y manosearlo, perdió toda su dignidad.

Hoy ese ombligo reina en la silla turca y, en el vientre que habitaba, hay un hueco que ríe dichoso de ser auténtico vacío.

Ese engreído llora, no porque se le subió el ombligo, no por el hueco ilimitado e impalpable que tiene en su abdomen, realmente está acongojado y se lamenta, porque no es más ente que su propio ombligo.

Ana Lucía Montoya Rendón
Agosto 2013


.

martes, 27 de agosto de 2013

¡TAN VIEJO Y CREYENDO EN DIABLO!



Cuando era niña escuchaba un dicho que, hoy por hoy, está vigente:

"Tan viejo y creyendo en diablo".

Veo por todas partes a todo el mundo dándose golpes de pecho, señalando que sólo por su vecindario sale cada día el Sol, que su Sol es el único que alumbra. Ninguno pone su dedo índice señalando hacia sí mismos. Solo cuando disparemos esa mirada hacia nuestro interior podremos ver que las respuestas están justo allí, en nosotros. ¡No más arrodillados, ante nada y ante nadie.

La Patria, ícono maravilloso para mover sentimientos primitivos en el alma colectiva de la manada, para hacer correr por sus venas fuego en vez de sangre.

Patria... Patria... ¿Patria? Sólo hay unas cuantas familias con dos grandes bolsillos, uno al lado izquierdo y otro al lado derecho. No importa de dónde fluya el dinero, siempre va a parar a esos mismos bolsillos. Hay ladrones elegidos por el pueblo, hay ladrones que ellos mismos se han nombrado amos y señores; a unos se les conoce el nombre, los otros permanecen ocultos, se mueven a su antojo a la sombra, ambos le hacen creer al rebaño que hay que morir por la Patria y sus símbolos. Si la fe en nosotros mismos no es el fundamento de nuestra vida, ¿cómo vamos a cimentarla en lo que quieren que creamos esos señores?


...

Hay que seguir haciendo énfasis sobre lo que implica incrustar en la gente el  sentimiento de manada.  Al rebaño hay que hacerle sentir idolatría para poder arrearlo hacia el lado que le dé la gana a cada pastor de turno, se trate de un líder religioso o político, de la bandera que sea. Siempre esa idolatría inclina a los arrodillados hacia la diestra o hacia la siniestra.

... 


Esa manada como fue la original, sin malicias, siguiendo al padrón para encontrar las mejores dehesas, los mejores aires, manada unida por la sangre y por las marcas de los orines afines ¿acaso esas características hablan mal de ser gregarios? No. Así lo entiendo. La manada humana de hoy (ese hoy repetido hace tantísimos siglos, desde que apareció la ansiedad por poseer la vida, los bienes y los derechos del otro, esa manada que no camina sino que repta y cuando no repta se arrodilla ante el cencerro de un líder que sabe puede convencer a la mayoría con espejitos y clarines, ¿esa manada de hoy, repito, es acaso, el al ideal de orden social que requiere el mundo? Nunca por rebeldía nadie va a querer decapitar la cabeza del patriarca, siempre y por naturaleza va a desear el orden y  la libertad, pero no el orden y la libertad amañados a los caprichos de los que detentan por turnos, el poder.



Ana Lucía Montoya Rendón
Agosto 2013


.

sábado, 10 de agosto de 2013

HAMBRE


Se cuestiona el estómago,
— ¿Por qué la horca? ¿Acaso no es por el cuello que debe correr la soga?—

Nuestras células van a comer todo, van a digerir todo. Van a ponerlo en cada rincón de nuestros cuerpos físicos, lo transmitirán al emocional, de allí, al mental; luego, nuestros espíritus, tantas veces insaciables, a ratos sentirán gozo (¡sólo a ratos!). Es por eso que las almas en cada primavera reinician su ciclo nutricio y gritan nuevas hambres con toda la potencia que tienen las bocas de sus estómagos.


Ana Lucía Montoya Rendón
Agosto 2013


.

NACIONALISMO



El nacionalismo y, junto con él, la genuflexión ante los símbolos patrios, son las primeras vacunas que reciben los seres humanos para que olviden su maravillosa naturaleza libre y se dejen llevar en fila india hacia a la mansedumbre. Esto es eterno. Antes de la existencia de las naciones, yendo hasta los orígenes de la sociedad humana, es verdadera tara social esa línea de poder, enfermedad crónica que aplasta a la Humanidad. El 99.9%, de los líderes de los grupos humanos a través de la Historia tienen olfato canino, por tanto, se puede hablar de líderes perros o zorros. Perros o zorros o, ¿hienas? o todo junto. Pastores (patriarcas), todos esos que pelearon, que pelean y pelearán por detentar el poder, estén ubicados a la diestra o a la siniestra. Y para colmos, cada día aparecen más perritos, ¡oh, disculpas!...  más líderes, además de los que ya existen; son aquellos ovejas que por épocas saltan de la manada y mutan a divinidades.


Cuando los dueños de las primeras manadas humanas entendieron lo útil de delimitar sus territorios inventaron la devoción a determinados símbolos, así sus rebaños seguirían dentro del territorio delimitado, creyendo que cada centímetro cuadrado era suyo; con ese sentir jamás han pensado en salirse de los lindes que le ha marcado el pastor, patriarca o líder... "patri-arca", padre, el depositario de todos los derechos del clan. ¡Esto no ha cambiado, sigue igual, todos envueltos en fundamentalismos de mil tonalidades! Así estarán por siempre, todos mansos y, supuestamente dichosos, viviendo en el patio trasero.
                                                                                                                                           

Ana Lucía Montoya Rendón
Junio 2013

.




viernes, 9 de agosto de 2013

DESÁNIMOS II

Boceto original de
Ana Lucía Montoya Rendón
.
Color digitalizado
por
Jualián Alberto Castillo Montoya.






























Lira seca,
sueño postrero doblegado. 
Sin lecho el medroso abrazo, 
mutilado su aire,
sin esperanza de horizontes.

Reventado pecho,
solloza por la muerte de sus días.


No abrió más la boca,
no gritó cuando moría,
su voz tras el ocaso,
será bandera 
que solo ondee muecas y sombras.

Ana Lucía Montoya Rendón
Agosto 2013

.


SINFONÍA LÍQUIDA


Beoda de dicha, 
insaciable,
trastabilla entre columnas;
rojo el tono de la seda,
suave el tono de su voz.

¿Dónde la fórmula que permita a las espaldas
dejarse acariciar sin recato hasta sus límites?

Oh, tierra, la recibes en tus brazos mientras gime.
Rebaño de nubes va por su grito sobre el río.

Ablandada piedra a fuerza de galopes,
grupa de acordes líquidos,
allegros convexos sobre pétalos,
relatan gestas sus sinfónicos dedos.

Agua, 
amorosa la arrullas 
mientras yace perdida entre velos
esperando que alguna bandera ondee libertad.


Ana Lucía Montoya Rendón
Agosto 2013


.

martes, 6 de agosto de 2013

DESÁNIMOS



Estar seccionado
entre ideas y palpo de horizontes ,
entre retinas y caminos,
entre miles de tazas de café y un nido.

Estar ausente de sonidos,
piel sin sendas, la boca sin saliva;
ser campo sembrado de cerraduras mutiladas,
sin oficio las llaves,
como putas condescendientes,
bailan en las cinturas de los estúpidos verdugos.

Todo ocurre en medio de festejos
y en medio de ellos, muere el alma.


Ana Lucía Montoya Rendón
Agosto 2013


.

lunes, 29 de julio de 2013

AGNUS DEI Y AÑOS NEGROS


Fue el día cuarenta y cinco, del mes quince, del año verde... 

Ah, primero les contaré por qué menciono de esta forma al tiempo. Desde hace millares de lunas la forma de nombrarlo se da por el tono del color de cielo en el horizonte, el primer día de la primavera. Desde entonces, todo ha cambiado tanto. Los meses dejaron de ser de treinta días y los días se encogieron por la parte que les toca hacia la noche. Utilizar el vocablo “hoy” es arriesgarse con un concepto nada concreto, claro está, nunca ha sido apropiado decir: hoy, ahora, ayer, mañana, momento, instante, pues cada vez que lo estamos expresando, la inercia del movimiento hace que el tiempo siempre vaya corriendo hacia atrás o hacia adelante, hacia lo manifestado o hacia lo inmanifestado, hacia lo blanco o hacia lo negro, hacia arriba o hacia abajo y, justo en el momento que estoy tratando de describirlo ya no es tal cual como se los estoy contando. No sé cómo agarrar cada una de esas palabras porque cuando las voy poniendo en el papel de una vez se escapan y vuelan como nubes de mosquitos en medio de la manigua húmeda. Les decía, los días se encogieron y esto trajo como consecuencia otros de una duración aproximada de doce horas, semanas de catorce días y meses de ocho semanas; los años, fueron más voluminosos y negados a dejarse nombrar como siempre, prefirieron ser llamados como las tonalidades infinitas del espectro, se sabían vibración pura y sujetos de identidad indefinida. Ustedes dirán que esto que les cuento es solo cháchara, tema de locos, que no es posible tal cosa. ¡Pero qué se le va a hacer! En realidad, nadie puede contradecirme, no se dieron cuenta del cambio ocurrido, no quisieron conocer nada ni experimentar más sensaciones porque andaban embotados haciéndole gimnasia al dedo pulgar de cada mano sobre unas cajas muy pequeñas que finalmente se les quedaron adheridas. Todos están alelados. No usan la voz ni la mirada para observar el mundo, no sonríen ni besan, no acarician ni saben qué tibieza tienen los cuerpos de sus congéneres y lo peor de todo, también dejaron de usar el olfato y el gusto; están allí, asomados a la ventana de la cajita, dizque enterados del "vecindario global". La gran mayoría aunque viva en la misma casa jamás ve al otro, no importa que estén sentados frente a frente.

Vuelvo a lo que en realidad me compete. Relataré de manera sucinta lo que me ocurrió desde, supuestamente, el día anterior.

Sobre la mesa había una taza de café y una nota llena de olvidos. El calor de esa taza se fue con el primer sorbo que le di. Mis labios, antes rojos, se cargaron de abulia veraniega, tan resecos que se rasgaron cuando quise sonreírle a una mariposa.  La noche estaba llena de vacíos y de vagar de sombras. Dentro, la casa bullía de silencios y palpitaba cándida la idea del tiempo de la espera que se sabe retoño, que se sabe abono de una tierra será que plantada por duendes buenos, bien cuidada contra malezas y caretas de ceños fruncidos. Había anuncio de tormentas de agua y arena, los relámpagos y los truenos enviaron sus misivas; algunos elementales les atajaron esas ganas y las nubes, a punto de parto, debieron mantener su vientre lleno. Ardía la tierra, ardía de celo, ardía de hambre y moría lentamente como reo condenado a mil años más veinte cadenas perpetuas. Yo suspiraba de penas, boqueaba de sed, así como boquean las almas cuando en soledad hacen el recuento de todo lo que ha pasado por su vera y cómo lo llegado fue dejado ir. Por los rincones andaba rastrero el deseo de mil puertas abiertas, los instantes añorados acariciaban con sentimiento de dolor  y acunaban en su regazo el sueño de volver a la casa vieja. Parece loco todo lo que narro y describo pero todo ha sido muy extraño después de haber cerrado la boca, supuestamente la noche anterior, con la frase -hasta mañana-, antes de irme a dormir. 

Hoy es primer día de lo que antes fuera, dizque la primavera, sin embargo, el horizonte está teñido de negro. Es el año negro. Abrí los ojos. No sé qué engendro bordó punto de cruz sobre mis labios y me hizo tragar sin masticar, la voz y unas cuántos trozos de pan. Después de tal costura, todo lo que quiera decir deberé soltarlo por los ojales que han quedado en las comisuras de mis labios y, eso será posible, si no se le ocurre a alguien coser allí dos botones para que no salga nada. Ojalá todo volviera a ser como antes, o aceptar que lo que está pasando es y debe ser, y entender que me fui del mundo en que vivía, que hoy ya son muchos los seres que están habitando el espació que me pertenecía en y fuera del cuerpo mío.

No sé cuántos colores del espectro hayan transcurrido desde entonces, solo sé que me quedé dormida el día 45 del mes quince del año verde y que hoy es, como ya lo dije, el inicio del año negro. Todos dicen que estos ciclos negros siempre son de lápidas, de responsos y sepelios. Mis labios siguen cosidos. La taza de café y la nota están aún sobre la mesa. Suena una campanilla, la escucho salir desde mi ordenador. No crean que es la hora del "agnus dei", mis queridos señores, ¡llegó la hora de... chatear! No necesito descoser mi boca porque con un dedo de cada mano tengo de sobra para hablar durante muchas horas y este año negro me dará todo el tiempo del mundo para escuchar y responder miles de veces ese tañido.

Ana Lucía Montoya Rendón
Julio 2013

.

domingo, 28 de julio de 2013

ALMA VERDE Y MANGO MADURO



Dibujo de Camelia Davidescu
http://www.dina4.org.es/artistas/fichas/artista_0070.html




















ALMA VERDE Y MANGO MADURO

"Hay vino tinto y una cesta repleta de crucigramas, una pluma de fuego, un mantel de cuadritos y orillas suaves. Hay arrullos de río y pájaros, vuelo de manos y de besos y un paisaje que mira tendido sobre aromas de musgo. En esta placidez el alma jamás olvidará a qué sabe la carne, ni cómo se escribe golosina, ni cómo se pronuncia absurdo, ni cómo, con los ojos húmedos y entrecerrados, se divisa un falo desde el monte de Venus.

“Hay días asomados por la voz y por la enagua, hay limbos y espacios enajenados;  hay silencios entre la punta del lápiz y el papel, hay besos archivados en los labios y discreta locura entre la idea que palpita dentro de otra idea. Lo concéntrico y lo tangente habilitan entes y les insuflan independencia a la vez que los atan con preñeces inesperadas.

“Cómo parar esas voces. Cómo dejar de beber si el vino se vacía sin que medie la copa. La boca escancia a pico de botella y sueña duendes que hacen trique en el mantel de cuadritos; mantel que se sabe manta cuando el paisaje, el río y los pájaros gimen espasmos mientras una hembra muere en cada jadeo. Estos cabellos atan el tiempo a mis manos, como están atados los folios que he escrito entre las dos columnas. Pero, ¡qué va! la vida no anda más por esos lados.”

He mirado y escuchado a través de una ventana siempre abierta aquí en mi pecho. Una mujer antigua susurró el anterior monólogo que transcribí tan pronto como fue pronunciado.  Ella, creo, debe ser alma en pena, o demonio, o vientre que no quiere le canten tan pronto los responsos. La siento aliento mío, carne de mi carne, su voz tiene mi acento y en su rostro vi tatuados mis desvelos. Es muro y sombra chinesca. Con el tinte de sus ojeras mojé la pluma que ella misma ofreció para que me afanara a escribir su relato; esa mujer se miraba en un sol tal cual como lo hago yo. Hoy me pregunto ¿Dónde estará el mantel que la cubría cuando la noche la guindaba? ¿Dónde la jarrada de ilusiones vaciada cada vez que retozaba con el demonio?  Quizás estará desnuda. También estuvo rebozada con su propia voz pero el silencio de las sombras le arrancó esa manta y la exilió.

Sí, llevaré por el mundo su mensaje y tal vez encuentre a quién calzarle la zapatilla que hallé al lado del panfleto, al salir de casa; a muchos les haré tragar la manzana de marras tantas veces como las que soñar despierta ha envenenado mi alma. No sé qué habrá ocurrido si magia blanca o negra, lo cierto es que lo que escuché era, con pelos y señales, lo que estaba escrito en ese panfleto.

En la esquina de la casa, el árbol de mangos murmuraba deseos de ser talado, ¿por qué querría morir?… Ah, mango criollo, tan pequeño, delicioso y dulce, ese bocado,  deseo último de un alma verde que se fue por el camino verde y desapareció cuando quebré la punta del lápiz sobre el papel rústico de ese panfleto.

Ana Lucía Montoya Rendón


.

martes, 9 de julio de 2013

ESCAPE


Estoy aquí,
vestida de día negro,
oliendo a brea,
en medio de recuerdos
y bruma de alas.

También huelo a aire vencido,
a caminos recortados
y a aliento seco.

El abrazo se ha marchado,
olvidó que la sombra
adoraba su perfume.
Empeñado en escapar
de vereda pegajosa,
sacudió delirios adheridos.
No supo que encarnado en su ser
se llevó el aroma de la hembra.


Ana Lucía Montoya Rendón
Julio 2013


.

martes, 2 de julio de 2013

VERSOS SUELTOS


1.
pues que la cocinera dice que está horneando "milhojas" de poemas

y los rellenará con una crema batida en el pecho,
saborizada con esencias de colores y suspiros

2.
y,
¿si te digo que, el infierno no es más que el mismo cielo, calentado a punta de todas las pasiones sublimadas de las almas...?

3.
El silencio es Uno con el Sonido, con el Tiempo y el Espacio... ese adorable y Eterno ente, Uno/Todo.

4.
¿sabes lo que son las mariposas?

escribe algo sobre mis mariposas...
algo sobre le vuelo de mis plexos

¡eso es lo que he sentido!

5.
hoy volaron sobre el vientre de la Luna
eran de colores y de canto
eran hilos de oro los arabescos dibujados
eran sangre viva y reían en cada poro

6.
¡me da vértigo, me dan náuseas!
El agua llora y se ahoga en el tarro que cargan esas mujeres

ana lucía montoya rendón
julio 2013

.

LO MALO DE LAS CUCHILLAS MELLADAS


Dibujo de Camelia Davidescu
http://www.dina4.org.es/artistas/fichas/artista_0070.html























mis versos se están haciendo más terribles
no me da miedo lo que ellos digan o no digan
me da miedo porque se me vuelven cuchillas
¿sabes?  no me da miedo me hagan daño las cuchillas
lo menos grave que pueda hacer una cuchilla es matarte

es como cortar carne
al cabo de un rato te enteras de que estabas tajando tu propia carne

cortarse sin morir de golpe
porque si te suicidas se te acaba el gusto
solo debes cortar trozos
para poder quedarte eternamente suspendido en la muerte

si alguien quiere sufrir
debe buscar lo eterno del sufrimiento
el verdadero sufrimiento sabe amancebarse con el alma

me da miedo que las cuchillas estén melladas
y no saquen bien finos, los filetes

ana lucía montoya Rendón
julio 2013

,


VERSOS SUELTOS



1.
No me dejes enfriar.
El corazón siente hielo cuando no hay quien lo acaricie,
sin estímulos, muere.
Muere a cada instante.

2.
Cuando la sabiduría fue cambiada por los embutidos académicos, sin alma,
la Humanidad dejó de hacer su tarea.

3.
Las mujeres danzan en el patio de la Luna
porque saben cuál es sentido verdadero de la danza

4. 
Ve.
Camina por su casa,
métete en cada cuarto.
Rebusca en su interior lo que allí está guardado.

Mientras, los silencios griten entre hilos de plata,
sus delirios.

5.
Tengo un nudo en el pecho
la Luna costurera trata de deshacerlo.

Nudo ciego sin lazarillo.

(Esa Luna es abuela de Chanel)

Hay tantas Lunas y diseños y nadie los hace realidades

6.
Ellos, los dioses y nosotros,
siempre nos estamos regalando mientras dura la vigilia.
Sin embargo durante muchas "ocasiones-vidas", nuestras almas duermen, así, dejamos en el patio trasero y a la intemperie, nuestros haberes, los tangibles y los intangibles.


Ana Lucía Montoya Rendón
julio 20 13

.

VERSOS SUELTOS


1.
Se me secaron las lágrimas
decía mi madre,
creo debe ser verdad.

Con sequía son invencibles las barreras.

La humedad es enemiga de los cimientos.

2.
Hay musa en la piel.
Hay musa en el silencio referente.

3.
Maravilloso el timbre que alarmaba mis sentidos y mi alma,
maravillosa la Verdad cuando dejó de ser la niña muda.

4.
Desde el vientre de Gaia
somos ecos de agua y fuego,
somos susurros ardientes de la Vida.

5.
¿Cómo te han tratado el blanco y el viento?
¿Cómo te hablan los suspiros?
¿Cómo soplan sobre tu cara los te quiero?

Es un día de colores de tranquilidad e invierno,
un día de suma de sonidos del follaje.

6.
Un pensamiento tocado con las manos,
jalado con ahínco hacia sí,
produce tal vértigo, que podría ser nombrado como el fuego.

¿Qué decirte?

Tienes musa allí, en tu casa,
metida en la chimenea te calienta el alma,
activa tu lengua, acosa tu palabra.

Ana Lucía Montoya Rendón
Junio 2013

.

VERSOS SUELTOS



1.
si tus ojos son tus oídos y las letras, tu voz
entonces mírame desde el sonido que va y viene por tu oído


para que haga coro con alguno de mis versos

2.
los loquitos son el agua bendita que necesita el mundo
para humectar a tanta alma seca

3.
juntemos las soledades... dejemos que se abracen
que muy juntas se vuelven multitud

4.

Eva ya no sueña más,


dibuja en el aire sus deseos y los estampilla contra el muro

5.
suena y resuena la soledad en la coquita de mis manos
suena la tuya entre mis versos sueltos
amarrados entre el desvelo
y las horas de mi insomnio

deja que demonios arrullen sus demonios

que cuando ya sea muy claro
el piar de los polluelos sea el pan de un desayuno


en la terraza del anhelo

6.
creo que, el daltonismo... psicológico, ¡es una gran bendición!


ana lucía montoya rendón
junio 2013

.


MUNDOS PARALELOS

Ser el otro. Eso es lo que hace un novelista, un cuentista, siempre se meten en cuerpo ajeno. Pueden crear mundos para sí mismos o para todos los habitantes de esas dimensiones presentidas, ¡los que sea! y pueden crear habitantes nuevos y tachar o borrar de un manotazo a los antiguos. Todo se vale, todo eso es un buen camino. Crear el mundo del otro, no solo de personas sino de todos los entes que se te ocurran. ¿Sabes qué siente la roca cuando permanentemente la gota la horada? ¿Y qué pensarán los ácaros latifundistas que habitan cada milímetro cuadrado de piel, ¿cómo trazarán y registrarán sus parcelas? ¿Qué comentarán los pájaros durante las travesías migratorias, será que van conversando sobre el próximo nido, de cuántos huevitos empollarán y de las veces que podrán evitar a los depredadores? Un día vi una pelea de una pareja de gorriones contra un gavilán, los gorriones le ganaron pillo del gavilán... al menos por ese día. ¿Imaginas qué piensan los pajaritos cuando se miran en las vidrieras de las casas o en los espejos de los autos? Los he visto hacer esas cosas, pero no pude escucharlos, mi oído no se ha desarrollado para traducir sus pensamientos. Sí, de eso hablo cuando menciono los mundos paralelos. Es eso, ver, escuchar, traducir lo que pasa "allá, al otro lado". Escribe sobre eso, suéñalo, tráelo a tu mente, degústalo, mastícalo. Métete y olvídate de ti.

Ana Lucía Montoya Rendón
Junio 2013

.