8. Intimidad

El mejor de los hombres es semejante al agua,
La cual beneficia a todas las cosas, sin ser contenida por ninguna,
Fluye por lugares que otros desdeñan,
Donde se acerca más deprisa al Tao.

Así, el sabio:
Donde mora, se acerca más deprisa a la tierra,
En el gobierno, se acerca más deprisa al orden,
Hablando, se acerca más deprisa a la verdad,
Haciendo tratos, se acerca más deprisa a los hombres,
Actuando, se acerca más deprisa a la oportunidad,
En el trabajo, se acerca más deprisa a lo competente,
En sentimientos, se acerca más deprisa al corazón;
No lucha, y así permanece libre de culpa.

Lao Tse

Tao Te Ching

.


viernes, 22 de mayo de 2015

ELLAS Y NOSOTROS




Salen a nuestro encuentro desde ese claroscuro infinito que somos, sin saber cuál es la frontera entre ambos seres (sombras y nosotros), sin entender ese color diluido que han visto tantos pintores, tantos clarividentes, tantos místicos, ¡tantos artistas! Como el músico que diluye las puntitas de los acordes de sus sinfonías sin que sepamos dónde termina una y empieza la otra... notas de sus melodías que, rítmicas, van y vienen como el viento, solo que de caprichos no saben ellas sino su dios, su creativo, el artista.


Ana Lucía Montoya Rendón
Mayo 20, 2015

martes, 19 de mayo de 2015

Don Emilio mensajero, a Don Anselmo, Conde



Don Emilio mensajero,

a Don Anselmo Conde:



Como del polo el hielo de una fuente

que al dálmata el invierno bravo azota

y que vuesa merced Conde-scendiente

ha mencionado. Digo que ya acota



son lunares... ¿Lunares? Qué demente

lo subraye vd. cuando verrugota

es lo que le cubre el cuerpo ampliamente

de la testa a la punta de la bota.



Cobarde el no mostrar tu voz manchega.

Tan imprudente a todos desmedido

darles tus sonetos sin bien cantarlos.



Don Anselmo vd. deberá entonarlos

en la plaza y a todos de entendido

vuestra lira graciosa ya nos llega.

Ana Lucía Montoya Rendón
Mayo 2015

.

domingo, 3 de mayo de 2015

ARMAS Y DES-ARMAS









Dicen los que saben que, un arma es instrumento de defensa y, según está anotado en el diccionario, la lista es bastante larga; sin embargo podría decirse que armas las hay de muchas clases: de sonidos y carne, de sílabas mudas, de ojos abiertos o cerrados, de pecho desnudo, de noches de celo y sombras, de lecho o mesa compartidos… sí, también las hay de sal y dulce y tremendamente hospitalarias. Hay muchas, muchas más, todas fascinantes... Dan la posibilidad de convertir al Universo en un total “des-arme”. Esas, —mejor nombrarlas "des-armas"—, son el abrazo, el beso, la flor, el agua, el firmamento, el horizonte, el ocaso... Si no, ¿qué tal un enojo frente a la plenitud de la mar, o ante el clamor de un río correntoso, o de la lujuriosa gama de tonos de las zonas tórridas o la blancura de los glaciares? O, ¿Ante la belleza majestuosa de un felino adormilado o la atención plástica de su cuerpo al disponerse a cazar? Toda arma pierde su filo para convertirse en pluma y gozo, en caricia, en risa, en suspiro… en placidez. Des-armes así ablandan los corazones endurecidos y… “aflojan las piernas”.



Ana Lucía Montoya Rendón

Mayo 3, 2015



.

domingo, 19 de abril de 2015

VERGELES DE ZONA TÓRRIDA



tan diferentes los jardines de hoy…
en ellos hay flores de sangre y chocolate
y flores de carne con aromas de albahaca…
hay cadencias y susurros de humus y tierra
ríos vibrantes de savia
—silente humedad de sus rincones—

labios de Venus  el acento de sus pétalos
—grito vivo el tono de sus corolas—
erotizado cobijo cada pérgola
pecho vibrante de excitada primavera

en cada huerto hay flores de flores
aliento fresco de flor y cuerpo
aliento-flor-aliento
perfumado azahar del naranjero
¿y qué de la fuente?
ella testigo mudo
de mil idilios de colores perfumados

ana lucía montoya rendón
abril 4, 2015

domingo, 12 de abril de 2015

EN PUÑO CERRADO… “NO ENTRAN MOSCAS”



Mida en puño cerrado lo que tiene. En puño cerrado caben sus haberes. En ese puño cabe lo profundo e íntimo de la Vida con todos sus afines. Lo que NO quepa en ese puño no existe. No insista. Nada más que lo que hay en ese puño existe. Cuando abra el puño y sacuda la mano, verá que usted vuela. Una mano o las dos… así de livianas… son manos-alas, manos-rutas, abarcando el Universo.

Una mano empuñada amarrando patrias, líderes, banderas, himnos, escudos, sangre (dizque etnias, como si el vestido importara), una mano empecinada apretando pasiones y sesgos, es pesada como roca o como pies calzados con suelas de hierro; cuando esa mano suavemente apriete nomás sueños… y mariposas… y colores y cantos… será sutil y ágil como incienso que asciende hasta fundirse con el centro donde vive la Esencia de los seres. Parecido será al agua que entre los dedos se desliza libre.

Estaremos seguros de que lo que apretamos, al menos en una de nuestras manos, ¿es liviano como pluma?

Ana Lucía Montoya Rendón
Abril 12, 2015